El abuso no prescribe
El abuso no prescribe. Hoy en día que a un director de cine le inviten a un festival de cine de renombre le puede salir caro hasta con la justicia. Y sino que se lo pregunten a Román Polanski que hace unos días fue detenido por la policía suiza en el aeropuerto de Zurich, debido a una causa pendiente y nunca cerrada en un juzgado de Los Ángeles desde 1978. La estrella, que sufrió no ya sólo el horror de los nazis sino que presenció con sus propios ojos la muerte de su esposa – Sharon Tate – a manos de Charles Manson, fue acusado dos años antes de drogar y violar a una adolescente de trece años. El autor de “Chinatown” y “Tess” reconoció ser culpable de relaciones sexuales ilegales, llegó a un acuerdo privado con los padres de la joven y se fugó de Estados Unidos. Declarado prófugo por la justicia norteamericana, vivía a caballo entre Varsovia y Paris, y esquiaba en Suiza.
Es extraño que el país helvético, que el cineasta visitaba con cierta frecuencia en invierno para disfrutar de uno de sus deportes favoritos, nunca antes se prestase a detener y extraditar a Polanski. La pregunta sería porqué ahora y no antes. Existen razones de peso o es tan sólo la libertad de un fiscal de revisar un caso en el que la misma víctima de abusos sexuales, Samantha Geimer, pide retirar los cargos para “no causar más daño a mí, mi marido y los niños”. Independientemente de respetar la opinión de esta señora, felizmente casada y madre de hijos, pienso que los delitos del tipo que sean nunca deberían de prescribir por la simple razón que actos de pederastia, de violencia de género cometidos por gente que todavía está viva, aunque ocurriesen hace más de treinta años, siguen siendo delitos.
A favor de Polanski, es verdad hasta que alguien demuestre lo contrario, está que no cometió más crímenes de este tipo. En Irlanda, por citar un ejemplo, el delito de abuso sexual de menores no prescribe. Es más, existe en el país celta un “Registro Nacional de Delincuentes Sexuales”. Convendrán conmigo, sean ustedes padres o no, que el célebre director franco-polaco debe de pagar por sus crímenes, sino quiere que su persona e imagen se relacione con Jack El Destripador, Charles Manson o O´Grady, el autor de “Líbranos del mal” . Y lo digo a pesar de recibir los apoyos de un centenar de colegas del celuloide, incluido Pedro Almodóvar.

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Posted on Miércoles, septiembre 30 2009
Author: admin
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